12 noviembre, 2009

De cómo el Gordosimón se convirtió en la antítesis del Robertogalán...


En los dulces tiempos de la asesoría itinerante y el enroscado de víboras a nivel provincial, el inimputable y su alegremente célebre socio el Gordosimón se pasaban, prácticamente, todo el tiempo juntos. Y siendo que estaban predestinados por el destino para ejecutar en conjunto el muy difícil arte de romper las pelotas al prójimo, la cercanía y el contacto cotidiano no hacían más que multiplicar este don hasta llevarlo a límites impensables y a ejercerlo aún en las condiciones más inesperadas, por cuanto, como ya ha sido dicho en reiteradas oportunidades, los cuates se entendían con las miradas, especialmente cuando de joder se trataba.

De tal modo, cuando caminaban desde el hotel hacia los antros de perdición donde se ganaban la vida, ambos socios pasaban por frente a una especie de distribuidora de golosinas y productos para kioscos que funcionaba en el garage de una casa. Y frecuentemente, entre entrega y entrega de cajas de alfajores, chicles y pastillas, observaban al encargado del depósito que se acercaba al zaguán continuo, apretaba un portero eléctrico y pedía a su polola, novia o amorcito que le bajara un cafecito en los términos más cariñosos que pueda imaginarse. Así, para los dos compadres era habitual escuchar los tiernos "¿Me bajás un cafecito, Negrita", los amorosos: "Este Negrito quiere un cortadito, mi amor" o los rimbombantes: "Tengo frío, cuchi-cuchi. ¿Habrá un cafecito para mi?" que producían, invariablemente, un cruce de miradas tan cómplice como despectivo de parte de los dos degenerados.

Otras veces, pasaban por el garage cuando el pedido ya había sido hecho y veían bajar a una guaina morochaza, joven y simpática, a la que acertadamente apodaron "la Sinculo" por sus posterioridades achatadas, que portando bandeja, cafecito, galletitas y vasito de juguito, se acercaba a su enamorado preguntándole, por ejemplo: -¿Adivine qué le trajo su amorcito, mi negro?

De hecho, la escena era tan habitual que los cumpas hacían referencia a ella cotidianamente y se trataban de "Negrito" o de "Amor mío" o de "Cosita de papi" a la hora de ofrecer o pedir un café. Tan presente tenían a los dos pololos que el inimputable llegó al extremo de desorientar y hacer dudar de su identidad sexual a un recio ordenanza riojano cuando le dijo: "Por favor, Cuchi-cuchi: ¿Me traerías un cortadito?"

Y así sucedió que una mañana, justo en el preciso momento en que pasan frente al garage, los amigos ven alejarse al tipo de la distribuidora y meterse, vaya a saber por qué motivo, en el bar de la esquina. Y, como siempre sucede, en ese mismo instante resultan ser abducidos por unas entidades alienígesas provenientes del planeta de la jarana y el pitorreo, se miran, se entienden telepáticamente y proceden en consecuencia.

-¿Va Ud, mi socio, o voy yo? -dice seriamente el Gordosimón-

-Vaya Ud, compañero. Yo sé que no me va a defraudar -responde el nieto de puta-

Y el Simón va. Con decisión va. Se acerca al zaguán, toca el timbre y cuando le responde la Sinculo, da inicio a un diálogo antológico, a un diálogo bisagra que marcó un antes y un después en la historia de los enamorados.

-Dígame, Princesa: ¿Tendrá un rico cafecito para su Cuchi-cuchi? -ataca el Simón, con voz enamorada desde el portero eléctrico-
-¡Y cómo no, mi Rey! -mordiendo el anzuelo, la inmediata respuesta de la polola- En un ratito se lo llevo. ¿Va a querer algo más?
-Sí, seguro. Quiero que prestes más atención y que no me lo traigas frío como la otra vez. -clava el alfiler de la discordia, el máster con medalla de oro de la escuela de los mal paridos-
-¿Cómo que te lo llevé frío ayer, mi amor? -se extraña y se preocupa la cuñataí-
-Me lo trajiste frío. Y sin azúcar. -seco, cortante y ahora enojado, el Simón- Y mejor que dejes de boludear con el teleteatro y me lo traigas rápido que me estoy cagando de frío. Yo estoy trabajando y no al pedo como vos.
-¡A mi no me vas a tratar así. Si no te gusta como te lo sirvo andá a pedirselo a tu madre, boludo...! -furiosa y ofendida, la Sinculo-
-¿Sabes qué, guacha...? -ahora inspirado y contundente, el Simón- Al café podés metértelo en ese culo caído que tenés. Mejor me voy a tomarlo al bar...

Y ahí nomás, el Simón se aleja del zaguán, lo toma del brazo al inimputable y doblan juntos la esquina para perderse en la ciudad. Y serios como empleados de funeraria comentan sobre el deterioro de las relaciones de pareja en las sociedades modernas, la falta de alicientes en las convivencias urbanas y la influencia del peso de la rutina en las tasas de divorcios...

26 comentarios:

Viejex dijo...

Y no defraudo el gordo, nomas.

godsize dijo...

El don de la hijadeputez es escaso, amperio, sólo a algunos elegidos se les da, los demás quedamos siendo los leomonteros de la vida...

Fla-q dijo...

Comandante, acá, un señor que tiene un pocillito durax implantado en el temporal hasta el esfenoides, pregunta que si el compañero Sosita le puede practicar una extracción de urgencia.
Dice que viene por la obra social del Hospital Francés y que trae cambio.
Lo hacemos pasar?

UAP, mi bobes ponja

Jorge Mux dijo...

Amperio, usté es un escritor peronista de la san puta.
A ver si la unidad básica le paga la edición de su libro.

Amperio dijo...

Viejex: Seguro que no, compañero. El Gordosimón nunca defraudó las expectativas. UAP, mi socio.

Godsize: Porque es un don escaso se paga bien, compañero. Por eso dicen que lo que abunda no daña. Pero lo que no abunda, sí. UPA, Menduco.

Fla-q: Hágalo pasar, compañera. El Sosita está yendo para allá con las tenazas blaquidéquer. La Sinculo tiene una puntería envidiable. UAP, Rubia. No se olvide.

Jorgemús: ¿Le gustó la historia, mi cumpa? Me alegro. No hay nada como un relato edificante para tratar de ser más mejor en la vida. UAP, papá.

Anónimo dijo...

Está bien, está bien, es un libre ejercicio de la hijaputez inata que que el ser humano no solo puede sino que debe desarrollar.
Y este ejemplo ya no es uno común, sino uno categoría gurmé, solo para los que tiene el paladar negro y la muñeca que pilotea el circuito de la culiadez.

Juancito

Anónimo dijo...

hola juanshi

no nos dejen afuera a los que pensamos que los peronchos y los milicos son caras de la misa moneda


a.

Anónimo dijo...

el general peroncho y la triple



a.

Anónimo dijo...

No se olvide de la medicación mami

Juancito

Amperio dijo...

Juancito: Usté está en lo cierto, compadre. Para serle sincero, nunca lo había visto al Simón como un gurméperonista. Pero que lo es, lo es. UAP, mi güey.

Angelita: Para que después no diga que somos autoritarios: ¿Prefiere el derecho o el izquierdo..?

Anónimo dijo...

la pija


a.

Amperio dijo...

Permítame que me saque el sombrero, compañera. Y ya que estoy, también el eslíp. Si es que es Ud...¡Esa sí es una guaina peronista...! UAP, cucú.

Anónimo dijo...

y no olvidemos el asilo a los jerarcas nazis




a.

Amperio dijo...

Y no se olvide la nena de cuatro años discapacitada, renga, gangosa, judía, tuerta y también -por qué no decirlo?- un poquitito putarracona que violó el General mientras manejaba la motoneta gris...

Anónimo dijo...

Aparte eso fue cuando él estaba muy loco por el paco (jamandreu)

Juancito

Anónimo dijo...

putarraca como la evita no hay dos en la vida de un general amigo de los nazis.


a.

Amperio dijo...

Juancito: No sólo era el efecto del pacojamandréu, compañero. También andaba excitado bailando el lopezreggae... UAP, mi socio.

Angelita: A ver... Como diría el Uno: ¿Qué te pashaaaa clarín..?
Ah, me olvidaba: Si tiene tiempo hágase montar por un pigméo...

-Turienzo, Negro: ¿Me trae las fotos de la loquibambia...?

Anónimo dijo...

mire, émulo de elia, por que no va a tinelli a contar chistes asi nos reimos todos de ud? para enano mental ya lo tenemos a ud, mi hombre ideal es alto como mi papi, y si no fuera por juanchi y por mi este blog no lo lee nadie



a.

Amperio dijo...

Angelita: Le voy a hacer una confesión, guaina: me gusta mucho más cuando me dice "proxeneta". Es que me la imagino diciéndomelo con la misma voz y entonación de la Cocasarli en "Carne" cuando pregunta: ¿Qué pretende de mi, canaya" Y en algo tiene razón, ché: La gente viene por usté. Usté es la mayor exponente chatita que tenemos. UAP, gataflora

Anónimo dijo...

juanchi no me extrañes, nunca me defendiste de cobarde que sos

vayase a cagar abuelo, y no se olvide la chata




a.

Amperio dijo...

Si me promete que esta vez se las toma de verdá, somos capaces de organizarle una fiestachatita y justicialista, con choripán libre, pángaro en mamajuana y un salchichónaumáu pá que tenga. Y el cumpa Sosita le hace un gualicho pal gataflorismo y pá que vea la caradedios... UAP, chapita.

Anónimo dijo...

Angeles de charly:
Para pior del baile de los chatitos, yo no se leer, me la cuentan.

Y chata no hace falta, porque cuando uno anda en bolas, si se caga, se sienta un rato en el pasto, levanta las patas y se arrastra, ud, viera.


Juancito

Anónimo dijo...

que divino que sos, sos psicologo?
una lastima que no quieras seguir en contacto privado, porque no sigo en este blog asqueroso, y es obvio que lo de la chata no iba para vos, chau




a.

Amperio dijo...

A la mierda, Angelita... Yo había entendido la chota... Y decía, cómo me la voy a olvidar si la llevo a todos láus conmigo... Disculpe, ché, pero ando mal del óido.. Debe ser la edá...
Ah, y no sea zalamera, que eso de "asqueroso" es lo mejor que nos han dicho a los chatos en muchísimo tiempo. Y para no extrañarla ya estamos preparando un cástin en el Moyano...

Anónimo dijo...

No mami, algo parecido, trabajo con un camión atmosférico. Paseme la dirección que paso por su chalé

Juancito

Anónimo dijo...

ja, me llevas años luz, en tierra de garcas todos me pasan volando, pero por mas genio que seas no podes sacar la basura de mi cabeza, no vivo en chalet, las monjas no me dejan traer visitas, si te interesa arreglatelas para conseguir mi mail, si no, no.



a.