19 noviembre, 2009

Felipe Rosita Codesal: sano le canta sin gracia, pero en pedo... ¡ es un zorzal..!



Sumándonos con entusiasmo militante a los actos festejatorios del primer casamiento homosesual en la Argentina, la Unidad Básica insomne, marginal y guéifriéndli "El Baile de los Chatitos" se complace en presentar el recital de Felipe Rosita Codesal, el primer acordionista transesúal y peronista.

Esta presentación de música gurmé y puteril se llevará a cabo el próximo domingo a eso de las tres de la mañana en nuestra Unidad de Negocios anexa, el emprendimiento cabarulero "Bacará", su casa amiga a orillas del Riachuelo. Hasta allí se llegará el Felipe Rosita con bandana, batón, gorro, bandera y vincha, portando su acordiona verdulera y auspiciado por la Liga de Tías de Familia, la Asociación de Culorrotos Orgullosos de Villa Fiorito y el Centro de Jubilados Transesuales de Lomas de Zamora.

Como broche de oro de su presentación, Felipe Rosita nos promete interpretar la Marchaperonista tocada, cantada y bailada. Y como es habitual en sus chóus, el idioma en que la cante y el paso con que la baile resultará una sorpresa directamente proporcional al grado de intoxicación etílica alcanzado por el artista.

Por ello, contamos con tres docenas de mamajuanas de tinto "Cosechero Cayetano" para consumo personal de nuestro invitado y asegurar su inspiración, puesto que aspiramos a conseguir que vuelva a hacer realidad la hazaña peronista del otoño de 1953 en la fiesta de conmemoración del decimoséptimo aneurisma del Monogatica. En aquella oportunidad, el Felipe Rosita interpretó sin repetir y sin soplar nuestra Marcha en acordión y charango simultáneamente, la cantó en árabe y la representó en lenguaje de señas mientras la bailaba en tiempo de chamamé, intoxicado de moscato, kipiscrúdos y fatáises. En esa histórica jornada, el musiquero impresionó favorablemente a nuestro primerperón quien lo distinguió con la Medalla al Mérito Justicialista, antes de ponerse un poquitín bipolar, cambiar de humor y cagarlo a patadas en el orto.

Los esperamos, compañeros. Como siempre, los afiliados peronistas entran sin cargo, tienen una consumición gratarola en la barra y acceden a un descuento del cincuenta por ciento en los completitos con la Gordacarla. Y, para mantener la tradición justicialista, a los gorilas les apretamos los güevos y los hacemos chiflar "La Cucaracha" antes de hacerlos cagar...
R.S.V.P.

12 noviembre, 2009

De cómo el Gordosimón se convirtió en la antítesis del Robertogalán...


En los dulces tiempos de la asesoría itinerante y el enroscado de víboras a nivel provincial, el inimputable y su alegremente célebre socio el Gordosimón se pasaban, prácticamente, todo el tiempo juntos. Y siendo que estaban predestinados por el destino para ejecutar en conjunto el muy difícil arte de romper las pelotas al prójimo, la cercanía y el contacto cotidiano no hacían más que multiplicar este don hasta llevarlo a límites impensables y a ejercerlo aún en las condiciones más inesperadas, por cuanto, como ya ha sido dicho en reiteradas oportunidades, los cuates se entendían con las miradas, especialmente cuando de joder se trataba.

De tal modo, cuando caminaban desde el hotel hacia los antros de perdición donde se ganaban la vida, ambos socios pasaban por frente a una especie de distribuidora de golosinas y productos para kioscos que funcionaba en el garage de una casa. Y frecuentemente, entre entrega y entrega de cajas de alfajores, chicles y pastillas, observaban al encargado del depósito que se acercaba al zaguán continuo, apretaba un portero eléctrico y pedía a su polola, novia o amorcito que le bajara un cafecito en los términos más cariñosos que pueda imaginarse. Así, para los dos compadres era habitual escuchar los tiernos "¿Me bajás un cafecito, Negrita", los amorosos: "Este Negrito quiere un cortadito, mi amor" o los rimbombantes: "Tengo frío, cuchi-cuchi. ¿Habrá un cafecito para mi?" que producían, invariablemente, un cruce de miradas tan cómplice como despectivo de parte de los dos degenerados.

Otras veces, pasaban por el garage cuando el pedido ya había sido hecho y veían bajar a una guaina morochaza, joven y simpática, a la que acertadamente apodaron "la Sinculo" por sus posterioridades achatadas, que portando bandeja, cafecito, galletitas y vasito de juguito, se acercaba a su enamorado preguntándole, por ejemplo: -¿Adivine qué le trajo su amorcito, mi negro?

De hecho, la escena era tan habitual que los cumpas hacían referencia a ella cotidianamente y se trataban de "Negrito" o de "Amor mío" o de "Cosita de papi" a la hora de ofrecer o pedir un café. Tan presente tenían a los dos pololos que el inimputable llegó al extremo de desorientar y hacer dudar de su identidad sexual a un recio ordenanza riojano cuando le dijo: "Por favor, Cuchi-cuchi: ¿Me traerías un cortadito?"

Y así sucedió que una mañana, justo en el preciso momento en que pasan frente al garage, los amigos ven alejarse al tipo de la distribuidora y meterse, vaya a saber por qué motivo, en el bar de la esquina. Y, como siempre sucede, en ese mismo instante resultan ser abducidos por unas entidades alienígesas provenientes del planeta de la jarana y el pitorreo, se miran, se entienden telepáticamente y proceden en consecuencia.

-¿Va Ud, mi socio, o voy yo? -dice seriamente el Gordosimón-

-Vaya Ud, compañero. Yo sé que no me va a defraudar -responde el nieto de puta-

Y el Simón va. Con decisión va. Se acerca al zaguán, toca el timbre y cuando le responde la Sinculo, da inicio a un diálogo antológico, a un diálogo bisagra que marcó un antes y un después en la historia de los enamorados.

-Dígame, Princesa: ¿Tendrá un rico cafecito para su Cuchi-cuchi? -ataca el Simón, con voz enamorada desde el portero eléctrico-
-¡Y cómo no, mi Rey! -mordiendo el anzuelo, la inmediata respuesta de la polola- En un ratito se lo llevo. ¿Va a querer algo más?
-Sí, seguro. Quiero que prestes más atención y que no me lo traigas frío como la otra vez. -clava el alfiler de la discordia, el máster con medalla de oro de la escuela de los mal paridos-
-¿Cómo que te lo llevé frío ayer, mi amor? -se extraña y se preocupa la cuñataí-
-Me lo trajiste frío. Y sin azúcar. -seco, cortante y ahora enojado, el Simón- Y mejor que dejes de boludear con el teleteatro y me lo traigas rápido que me estoy cagando de frío. Yo estoy trabajando y no al pedo como vos.
-¡A mi no me vas a tratar así. Si no te gusta como te lo sirvo andá a pedirselo a tu madre, boludo...! -furiosa y ofendida, la Sinculo-
-¿Sabes qué, guacha...? -ahora inspirado y contundente, el Simón- Al café podés metértelo en ese culo caído que tenés. Mejor me voy a tomarlo al bar...

Y ahí nomás, el Simón se aleja del zaguán, lo toma del brazo al inimputable y doblan juntos la esquina para perderse en la ciudad. Y serios como empleados de funeraria comentan sobre el deterioro de las relaciones de pareja en las sociedades modernas, la falta de alicientes en las convivencias urbanas y la influencia del peso de la rutina en las tasas de divorcios...

05 noviembre, 2009

El Chirola destapa la olla...



-¿Y Chirola..? ¿Le gusta la camiseta de Huracán que le regaló su madre para su barmisvá..?

-Y sí, es linda... Pero no le voy a negar que me hace correr un frío por la espalda, Vieja...

-¿Por qué, Negrito..?

-Porque Ud. no dá puntada sin hilo. Tengo miedo de enterarme que, en realidad, soy hijo del Negrobaley y lo del rey Baltasar sólo era un cuento pá alegrarme la infancia peronista porque los únicos privilegiados son los niños...

-No joda, Negrito. Yo soy una virgen seria y santa... Lo del Negrochamí sólo fue una noche de pasión tropical...

-!A la mierda...! !Destapé la cajeta de Pandora...! !La Vieja era botinera...!

-Y lo del Negrobénet no cuenta porque era Balín y tampoco lo del Doctorkhumalo porque...



02 noviembre, 2009

Dialoguitos en el museo.


-Esteeeee... Suspendemos un ratito que me parece que nos vieron, Cuchiufo...
-Ni en pedo, Margarita. Ni en pedo. La doctrina justicialista especifica con claridad que, en el caso de estatuas peronistas como nosotros, la verguenza es un sentimiento gorila.
-No sabe cómo me tranquiliza, Cuchiufo. Menos mal que lo tengo a tiro de chupetiada. Su sabiduría justicialista me conmueve. Usté es un libro abierto. ¿Me permite un vivaperón?
-Déale, Margarita. Pero que sea rapidito así no pierde el ritmo de la cabeciada de umbligo. No olvide que, en estos momentos, su lengua es un instrumento de la lucha antimperialista. ¿Somos peronistas o no somos peronistas?
-Somos, Cuchiufo. Claro que somos... Sluuurrrpppp, sluuuurrrppp....

25 octubre, 2009

Teología peronista: La tercera mandación o Santificad las fiestas.


Y sucedióse un día que el primerperón bajó planeando bajito de los cielos. Y dijo: "Id, pues, compañeros y santificad las fiestas" Y la multitud chatita le escuchó y le obedeció. Y tan fiel a la mandación fué que cuatro de sus discípulos, llamados Matálo, Carníalo, Asálo y Comélo, comenzaron a entonar salmos justicialistas cuasicúmbicos que decían: "Borombombón, borombombón, mañana es Sanperón" Y el primerperón regocijó su espíritu y manifestó estar escuchando la más maravillosa música. Y desde aquel día, los chatitos santificaron las fiestas, tanto así las de guardar como las de desordenar, las denserio y las dementira, las postalinas y también las apócrifas. Y negáronse a marchar al trabajo. Y ello fue grato a los ojos del primerperón que montó en un camión y bocinó y bocinó hasta más no poder. Y el bocinamiento tomó acordación de cumbia sanjacintera y los discípulos chatitos entonaron: "Qué le pasa , qué le pasa a mi camión, qué le pasa, qué le pasa que no arranca..." Y extendieron el festejo, el cumpleañamiento y el regocijo choripanero. Y dijeron: culo veo y culo quiero. Y fueron legión. Y desdeñaron al prosciutto y pidieron salchichón. Es palabra de nuestroperón. !Vivaperón! !Vivacuchiufo resucitado! !Vivakimilsún!


15 octubre, 2009

Inimputabilidades en el supermercado.



El inimputable jura que no sabe cómo sucede lo que sucede. Dice que le llega de pronto, que no avisa, que es como un mensaje del más allá. Pero sí sabe que cuando escucha las voces del pitorreo no hay posibilidad de negarse a obedecerles. Dice que es una especie de posesión que le viene y lo trastoca. Eso dice.
Ayer vió algo en el supermercado y ahí nomás escuchó el mensaje. Vió lo que vió y al toque, casi sin pensarlo, peló un papelito y una lapicera y escribió algo para luego esconder los lentes en el fondo de un bolsillo y entregarse atado de pies y manos a la rutina del cachondeo.
Abordó correctamente, muy correctamente podría decirse, a la vieja que buscaba productos en la góndola de higiene femenina. La saludó con respeto y le dijo que si podía solicitar su ayuda. También le contó que, lamentablemente, había olvidado los anteojos en su auto y que su señora le había hecho un encargo, pero que, sin los anteojos, no podía leer el papelito que le había dejado y que, precisamente por eso, le solicitaba su amable concurso para sacarlo del apuro.
-Cómo no, caballero -le respondió la señora- Si puedo ayudarlo, lo ayudo. ¿En qué puedo servirlo, señor?
Y ahí, sabiendo que picó la presa, el degenerado le entrega el papelito escrito de apuro pero con letra clara. La vieja lo lee, traga saliva, se pone colorada, vuelve a tragar saliva y pone la misma cara que el degenerado imagina -porque es imaginativo, el inimputable- que pondría el dinosaurio Bárni en un prostíbulo.
-Veo que no entiende la letra, madám -le dice, con desazón, el rey de los mal paridos-
-No, no, sí que entiendo, señor -le explica la anciana dama tartamudeando- Lo que pasa es que necesito alguna ayuda.
-Si me lee -pincha el mal parido- por ahí entre los dos entendemos mejor.
-No, no, señor. Mejor no. Yo lo soluciono.
Y la samaritana señora se va a buscar a una gondolera de Shonsonanshónson. La encuentra, le muestra el papelito y la gondolera se pone colorada primero, después se ríe y luego se dirige a la góndola donde agarra con sapiencia dos paquetitos de siemprelibres y se los entrega en mano al mal culiado, que las recibe sacando de su enorme galera una impecable sonrisa de pelotudo agradecido.
Y agradece mientras finaliza su actuación, el shéremiáirons de la joda. Más serio que una cubetera le agradece a la vieja y a la gondolera. Y no sólo eso, también les hace una especie de reverencia, ahora improvisando la cara de imbécil profesional matriculado que reserva para contadísimas ocasiones.
Y la vieja se queda ahí, enternecida, subyugada por el gesto de amor conyugal del pelotudo itinerante y comentándole a la gondolera que por qué no viene ella, qué mire Ud. qué cosa, qué cómo va a mandar a un marido miope al supermercado con una nota que dice: "No te olvides de comprarme toallitas higiénicas, Pototo. Y no vayas a traer las que tienen tela plástica que me paspan la concha..."

07 octubre, 2009

Si precisas una ayuda, si te hace falta un consejo...


Hojaldrado, polifónico y tal vez pantagruélico es el compañero Jorge Daniel Paladino. Y es, ante todo, un gomía, porque un cumpa peronista que dá consejos, más que peruca es un amigo. Y ojo que no dá cualquier consejo. No. El cumpa es consejero prematrimonial. Y de los buenos.
Y así aborda las temáticas más difíciles. Relaciones de pareja, problemas de convivencia, peleas por la comida, adulterios precoces, emlumbrizadas con la suegra y hasta demandas judiciales por fumadas de pedos en plena luna de miel, nada ni nadie escapa al consejo sabio y martinfiérrico del compañero Paladino.
Entonces, cuate que anda pensando en casarse o bien novios justicialistas, esta es su oportunidá porque el próximo sábado, a las 19.00 hs. se hará presente en la Unidad Básica insomne y marginal "El Baile de los Chatitos" el compañero Paladino (a) "El rey del chamuyo", primer consejero prematrimonial justicialista, cuarta espada de la revolución mundial y primer avatar desgüevado del Herminuioiglesias. Experto en amarres, desates, enlazadas, nudos marineros, sufilados, enhebrados, hilvanes, pasadas de óverloc, totemismo, endogamia, sirviñacusy todo el campo del saber, el compañero Paladino brindará una clínica prematrimonial personalizada a todos los novios movimientistas que se acerquen a nuestro rancho, abordando diversas temáticas de interés para los futuros esposos, tales como "Contraempreñamiento por la vía de la retroalimentación", "Tránsito ordenado del zaguaneo al salto del tigre", "Secretos tántricos del fratachado justicialista" y "La importancia del zapayito reyeno en la economía doméstica". El que falta se lo pierde. Después no digan que no avisamos y anden ofendidos por la vida como la Bataraza Ramboneta.